Diario de una Embarazada: El Cuarto Mes

Cómo me he sentido
He estado muy enferma, supongo que por el frío (es invierno) y me ha dado mucha tos. Lo único que me han podido recetar es un jarabe no muy fuerte y sin riesgo para mujeres embarazadas.
El jarabe no funciona muy bien y toso tanto que pienso que se me va a salir el bebé. Ya ni puedo dormir por las noches debido a la tos.
Siguen los vómitos por las tardes y los ascos durante todo el día, aunque ahora puedo comer más cosas que antes.
Mi visita al médico
Esta visita al médico ha sido muy esperada porque estábamos deseando ver al bebé y saber por fin si es niño o niña.
En la semana 16 me hicieron la ecografía. Además tuve la rutina de cada cita (pesarme, prueba de orina, tomar presión sanguínea y medir barriguita).
La ecografía fue muy emocionante. Mi marido me acompañó de nuevo a la cita y juntos pudimos ver a nuestro bebé. La verdad es que no se veía nada muy claro, pero la mujer que la estaba realizando nos iba explicando un poco lo que hacía. Tienen que tomar medidas de los órganos del bebé y también de la placenta y el líquido amniótico para asegurarse de que todo va bien y que el bebé se está desarrollando de forma adecuada.
Durante la ecografía le preguntamos que cual pensaba era el sexo del bebé y después de mirar un poco más nos dice que parece una niña. Mi marido y yo nos miramos emocionados… no nos lo podemos creer! una niña! y todo parece que va bien… Pero me dicen que tienen que tomarme otro tipo de ecografía con un aparato que se mete dentro de la vagina y poder así ver el cuello uterino.
Cuando termina nos dice que hay complicaciones y que debemos de programar una cita rápidamente con el especialista. Solamente nos dice que el cuello uterino está corto, pero no tenemos ni idea de lo que eso significa… pero así nos dejan, sin explicarnos nada. Hasta que no vayamos a la cita con el especialista no saldremos de dudas. Solo me dicen que guarde reposo.
Cómo ha seguido mi vida
Este mes fui con mi marido a comprarme algo de ropa de embarazada. Todavía no se me nota casi, pero todos mis pantalones me aprietan, por lo que me he comprado algunos de pre-mamá y también alguna falda y camisetas.
Cuando llego a casa después de la ecografía llamo a un amigo que es médico para ver si me sabe explicar lo que significa tener el cuello uterino corto y poder así dormir más tranquila. Me explica que el útero es como un globo. Cuanto más lo inflas, más corta se hace la boquilla por donde soplas. El cuello uterino se va haciendo más corto según avanza el embarazo, hasta que llega a desaparecer por completo cuando llega el momento del parto. Lo que no es normal es que esto ocurra tan temprano, por lo que me toca estar en reposo hasta quien sabe cuando.
Escrito por: Marta Arranz





















