Mascarillas y exfoliantes caseros anti-crisis
En estos tiempos que corren, justo cuando una tiene que tener el bolsillo más ajustado, de pronto va a echar mano de una de sus mascarillas preferidas y se da cuenta que ya no queda nada en el frasco… Y qué rabia da no poder ir corriendo a la tienda a comprar una nueva, esa que tanto nos gustaba, porque estamos en tiempos de crisis, porque hay que ahorrar, porque este mes no me viene bien, porque hoy está cerrado, etc…
Las mayoría de las veces pasamos por alto la cantidad de productos que tenemos en nuestra nevera y en nuestra despensa, con excelentes propiedades para nuestro rostro.
¿La desventaja? - Las tenemos que preparar nosotras mismas, pero normalmente son mezclas ultrarápidas
¿La ventaja? – Estamos absolutamente seguras de lo qué llevan y en qué cantidades.
Preparamos cada vez justo lo que vamos a usar, no un bote entero, con lo cual, podemos ir probando mascarillas nuevas cada semana.
Si ponemos en una balanza ventajas/ desventajas, creo que veis quienes son las que mas pesan. Al menos, merece la pena probar.
Personalmente, me considero fanática de las mascarillas, tanto comerciales como caseras, y puedo decir que he tenido más decepciones con las primeras, pues las segundas, siempre las puedo preparar a mi gusto, con un poquito más de esto, o un poquito menos de lo otro. Para gustos, colores.
Y ahora, es cuando les presentamos nuestra primera lista de mascarillas caseras anti-crisis:
EXFOLIANTE CORPORAL DE AZÚCAR Y ACEITE DE OLIVA
1 taza de azúcar (efecto pulidor o exfoliante)
6 – 7 cucharadas de aceite de oliva (hidratante)
unas gotas de zumo de limón (que actuará como agente blanqueador)
Preparación:
Mezclar todos los ingredientes hasta obtener una pasta, que no quede demasiado densa, ni excesivamente líquida.
Si quedara demasiado dura, podemos añadir más aceite o leche. Si, por el contrario, quedara muy líquida, añadiríamos algo más de azúcar.
EXFOLIANTE FACIAL DE AZÚCAR, ACEITE DE OLIVA Y MIEL
Si la piel de tu cutis es resistente, no suele mostrar sensibilidad ni alergias y es de color más bien moreno, también puedes usar la exfoliante anterior para el rostro, añadiendo un poquito más de leche (o aceite, si tu piel tiende a la sequedad), cuidando que no llegue a quedar muy líquida.
Después, se le puede añadir un toquecito de miel, en cantidad suficiente como para que llegue a ligar la pasta exfoliante. La miel le proporcionará propiedades purificantes, limpiadoras y potenciadoras del efecto de exfoliación.
Aplicación:
- Lo básico, antes de aplicar cualquier mascarilla, es la limpieza del cutis con agua tibia y jabón, a fin de que el producto pueda penetrar y actuar al máximo. Secamos con una toalla limpia, a base de ligeros golpecitos, dejando el rostro ligeramente humedecido.
- Como haríamos con cualquier otra exfoliante, extendemos la mascarilla, evitando el contornode ojos y labios. Durante unos pocos minutos, frotamos suavemente la pasta sobre la cara, haciendo movimientos circulares, para que vayan saliendolas impurezas y las células muertas.
- Una vez hecho esto, hay que dejar que la mascarilla actúe, unos 10-15 minutos, durante los cuales permanecerás lo más cómoda posible, tumbada o recostada, con los ojos cerrados, disfrutando del máximo relax. Este punto es imprescindible en la aplicación de cualquier mascarilla para obtener de ella los máximos beneficios.
- Al terminar, notarás que la mascarilla ha endurecido. Aclara el rostro con abundante agua templada, pero sin jabón, hasta no dejar ni rastro. Seca bien la piel y aplica tu tónico habitual para cerrar los poros.
- Ya puedes aplicar tu hidratante de siempre y tu contorno de ojos.
Las exfoliantes deben aplicarse 1-2 veces por semana, no más. El abuso podría poducir desequilibrios en la dermis, que desencadenarían efectos no deseados.
MASCARILLA EQUILIBRANTE DE MIEL Y LIMÓN
Esta mascarilla es un clásico, que seguro que ya conocéis, pero no por ello iba a dejar de mencionarla. Y sino la habéis probado, os invito a que lo hagáis, por sencilla que parezca, los resultados son muy buenos.
Está indicada para pieles de grasas a mixtas. El limón, además de agente blanqueador de la piel, en combinación con la miel ayuda a equilibrar las grasas naturales de la dermis, al tiempo que limpia y arrastra impurezas.
Además, a la miel le son atribuídas múltiples propiedades cosmetológicas. Se dice de ella que es hidratante, cicatrizante, nutritiva, humectante, rejuvenecedora, regeneradora, etc…
Preparación (para 1 sóla aplicación):
Mezclar 2 cucharadas de miel con el zumo de 1/2 limón.
Aplicación:
- Limpieza y secado completo del rostro.
- Extender la mezcla, evitando contorno de ojos y labios.
Los Pasos 3., 4., y 5. son los mismos que en la mascarilla anterior.
Esta mascarilla puedes aplicarla tantas veces a la semana como quieras.
MASCARILLA ANTI ARRUGAS DE ALBARICOQUES Y AGUACATE
Esta mascarilla anti-arrugas es efectiva, sobre todo, para las pieles con líneas de expresión ya marcadas.
Es decir, en pieles más maduras, con arrugas más profundas, no tendría tanto efecto. Para estas pieles proponemos otra mascarilla, a continuación de ésta.
Necesitarás:
2 albaricoques pelados
1 aguacate pelado y deshuesado
1 cucharadita de aceite de oliva
un poco de agua
Preparación:
En un bol, bate los albaricoques con un chorrito de agua. Agrega la pulpa del aguacate y la cucharadita de aceite de oliva. Bate de nuevo hasta que desaparezcan todos los grumos.
Aplicación:
Aplicar la mezcla uniformemente sobre cara y cuello y dejar actuar 30 minutos.
Tener en cuenta los 5 pasos de aplicación de las mascarillas anteriores, solo que esta mascarilla, se aclara con agua muy fría.
Esta mascarilla puede emplearse como tratamiento 2 veces por semana, durante 1 mes y ya se empezarán a ver
resultados.
MASCARILLA PARA ARRUGAS PROFUNDAS CON HARINA DE GARBANZOS
Para elaborar esta mascarilla indicada para las pieles arrugadas, necesitaremos Harina de garbanzos. Si no la encontramos en grandes superficies o en otros comercios, debemos elaborarla nosotras mismas, pero solo si tenemos un robot de cocina (o nos lo pueden prestar) con la suficiente potencia y resistencia, capaz de convertir los garbanzos secos en harina. Por ejemplo, un robot tipo Thermomix.
Podemos triturar 1 kg entero de garbanzos (por fases, no todo de golpe, para no estropear las cuchillas ni el motor) y guardar la harina restante que, además de utilizarla para hacer mascarillas, nos servirá para espesar cremas, hacer rebozos, etc…
Ingredientes de esta mascarilla:
Una cucharada de harina de garbanzos
Un poco de miel líquida
Una clara a punto de nieve
Preparación:
Mezclar en un bol todos los ingredientes, hasta formar una pasta homogénea.
Aplicación:
Se aplica exactamente igual que la mascarilla anterior, dejando actuar también durante 30 minutos.

























muy acertados consejos