Habitaciones Feng Shui para niños

El Feng Shui tiene su origen en la China ancestral, y se basa en el principio de que la energía puede mejorarse y aumentarse para permitir que la armonía y el balance fluya en nuestros hogares.

Según el Feng Shui, la manera en la que decoremos el cuarto del niño, o cualquier otra habitación, afectará su comportamiento, desarollo y energía.

Algunos de los consejos que se dan en la filosofía Feng Shui referente al dormitorio del niño o el bebé son:

  1. Colocar la cuna o la cama al fondo de la habitación, lo más lejos posible de la puerta, pero no en línea con esta. De esta manera el sistema nerviosos central del niño permanecerá en calma.
  2. Colgar los cuadros y fotos a la altura de los ojos del niño, para que pueda verlos.
  3. Alejar de la cama los aparatos electrónicos y enchufes, ya que producen campos electromagnéticos.
  4. Pintar las paredes con tonos suaves como azul o verde, porque tienen un efecto tranquilizante. Si el niño necesita estimulación, se pueden pintar de rojo.
  5. Usar muebles de madera y materiales naturales en cortinas, alfombras y juguetes.
  6. Ventilar la habitación todos los días para renovar el aire.
  7. Mantener la habitación ordenada, con estanterías y cajas para organizar los juguetes, libros, etc.