Los videojuegos y sus efectos en los niños

El mundo de los videojuegos es muy amplio, existen para cualquier edad, para educar, para divertirse, desde los sencillos, hasta los realizados en alta tecnología digital, para usar en el ordenador, en las consolas portátiles o en el televisor. La mayoría de ellos creados por profesionales y con ilustraciones muy cercanas a la realidad.

El tema de los videojuegos es algo que al mismo tiempo que gana adeptos en el mundo por su valor en la enseñanza o en la diversión, preocupa a otros por las probabilidades que tienen algunos de éstos para generar adicción. Ha sido nombrado incluso en muchos centros de ayuda a ludópatas en el mundo.

Algunos padres han considerado que los videojuegos son su mejor aliado, puesto que entretiene a los niños mientras que el padre, la madre o ambos pueden hacer sus propias tareas sin que les interrumpan los hijos.

Los maestros, por su parte, han descubierto que en el aprendizaje de un nuevo idioma u otras materias, el alumno comprende más e interioriza más el conocimiento al tener un contacto no solo visual y auditivo, sino participativo.

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Para el año 2009 las encuestas hablan de un porcentaje muy elevado de la población infantil y adolescente aficionada a los videojuegos, y no precisamente a los educativos sino a los recreativos que en su contenido tienen por lo general la competencia o la violencia.

Decir si los videojuegos son buenos o son malos seria una utopía, ya que es algo muy subjetivo. No obstante hay generalidades, y son los padres los que deben de ser responsables y tener mucho cuidado con lo que sus hijos ven o juegan. También es necesario que los padres controlen la cantidad de tiempo que sus hijos pasan disfrutando de estos juegos.

Si te sientas a ver un videojuego educativo notarás que es muy entretenido y lúdico, estimula el aprendizaje, desarrolla la capacidad creativa y de concentración, además de poner a prueba las capacidades motrices e intelectuales.

En el caso de los videojuegos agresivos o violentos, muchos psicólogos y maestros han descubierto que estos pueden incentivar la conducta violenta, especialmente en los niños y adolescentes, ya que algunos de ellos traen frases como “te voy a matar”, “vete al infierno” y otras por el estilo que muchos niños le repiten a sus padres cuando éstos les llaman la atención, además de que dentro de la temática de los mismos incluye asesinar y descuartizar.

Otros estudios realizados en jóvenes mayores de 18 años, han mostrado que éstos por el contrario se relajan y desestresan, liberando en el juego su ansiedad, rabia o alteración propia de la juventud.

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