Niños, tabletas y móviles: ¿dónde ponemos los límites?

Tabletas, teléfonos móviles, televisión…. Vivimos rodeados de pantallas. Nuestros hijos lo tienen asumido de una forma natural, son los llamados “nativos digitales”. Una realidad de la que es difícil abstraerse, pero ante la que los padres tenemos un rol fundamental: conseguir que las nuevas tecnologías se conviertan en nuestros aliados, en herramientas positivas de aprendizaje y diversión, y evitar a toda costa la ciberdepedencia. Los expertos en educación apuntan algunos consejos para ayudarnos a gestionar mejor la exposición de nuestra familia a las pantallas. A continuación os damos las claves más importantes.

niños y teléfonos móviles

Herramienta educativa

Internet, videojuegos, teléfonos móviles forman parte del paisaje cotidiano de nuestros hijos. Lejos de prohibirlos, los profesionales apuntan a que la clave es utilizarlos para un buen uso, utilizarlos correctamente. Esto es, que sean fundamentalmente una herramienta educativa.

En este sentido, nuestra función como padres es primordial, descargando en nuestras tabletas aplicaciones de calidad, desarrolladas para apoyar y ayudar a los peques a aprender a leer o escribir jugando, por ejemplo.

niños y tabletas
Tiempo para la imaginación

Las pantallas de ordenador, televisión u otras se convierten en un problema cuando son mal utilizadas. Los expertos indican que un abuso del tiempo de exposición tiene consecuencias negativas en los niveles de creatividad e imaginación de los niños.

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niños y ciberdependencia

Es importante que las pantallas se utilizan en un primer lugar como instrumento educativo. Sólo después pueden dejarse para juegos o dibujos animados y, sobre todo, limitar su tiempo de utilización (no más de media hora al día) para que los peques tengan tiempo para saber jugar y divertirse sin una pantalla de por medio.

Dar ejemplo

La mejor manera de enseñar una buena conducta a nuestros peques y adolescentes, es que los mayores apaguemos las pantallas. Comer sin ver la televisión, desconectar el ordenador, dejar el teléfono en otra habitación….. Y salir a dar un paseo, jugar al parchís o preparar la cena en familia son buenos hábitos y una buena alternativa para mejorar la calidad del tiempo que pasamos con nuestros hijos.

Fuente y fotos : Revista Vies de Famille

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