El país de Nunca Jamás en pleno corazón de Londres

Sirenas, indios, piratas, hadas y un malvado  capitán Garfio son los protagonistas de una de las películas favoritas de muchos niños, ‘Peter Pan’. Y es que Londres dedica una parte de sus preciosos jardines de Kensington para que los más pequeños disfruten en los escenarios que representan la película. Un lugar estupendo para perdernos en familia y disfrutar de un día lleno de diversión.

Hablamos del parque infantil en memoria de la Princesa Diana de Gales, ubicado cerca del Palacio de Kensington, en los jardines, al oeste de Hyde Park. Lo que más llama la atención es un gran barco pirata construido de madera, se encuentra en la zona central de todo el espacio recreativo, cuenta con diferentes pasadizos con acceso a la cubierta de la embarcación y es el lugar favorito de los niños. También hay una zona reservada para los menores de tres años, para que los más pequeños también disfruten del país de ‘Nunca Jamás’.

El país de Nunca Jamás en pleno corazón de Londres

Otros espacios que podemos encontrar es la Cueva de la playa donde ver huellas y fósiles, el Campamento Indio en los que hay tipis y tótems en los que nuestros hijos podrán sentirse como auténticos indios o el Jardín del Movimiento y la Música. En éste último, los niños tendrán que desarrollar su imaginación y creatividad musical para hacer las más curiosas melodías con diferentes instrumentos como un xilófono o un piano de agua. Y los que esperen conocer al cocodrilo que tanto teme el capital Garfio, disfrutarán viendo alguno de estos animales en la piscina principal, donde también pueden jugar con el movimiento del agua manejando ellos mismos su curso mediante botones.

El país de Nunca Jamás en pleno corazón de Londres

Además de que el diseño del parque infantil se inspirara en las aventuras de Peter Pan, lo que más destaca de esta zona recreativa es que fue diseñado para que cualquier niño pudiera acceder a él, por eso los niños con sillas de ruedas también pueden divertirse en este parque. Miles de niños londinenses y turistas, recorren cada año los toboganes y columpios en un entorno excepcional ya que está rodeado de vegetación y en un ambiente mágico. También hay que recalcar que se construyó con arena, piedras y madera, es decir, materiales naturales para crear un espacio donde mezclar la diversión y la fantasía.

El país de Nunca Jamás en pleno corazón de Londres

Y por supuesto, también tendréis ocasión de visitar la Casa bajo tierra de los Niños Perdidos de la historia, aunque en este caso allí se encuentran los lavabos y oficinas del parque. Si queréis pasar el día, podéis llevaros la comida o tomar algo en la cafetería del parque. Está abierto durante todo el año, aunque si viajáis en verano, también disfrutaréis de diferentes actividades, como cuentacuentos o payasos, ya que para esta fecha es cuando hay más visitantes.

La entrada es gratuita y un requisito primordial para poder tener acceso es acompañar a un niño entre 0 y 12 años, ya que los adultos sólo pueden ver el parque 30 minutos antes de la apertura del mismo a las 10 de la mañana.

Imágenes: royalparks