Naturaleza con niños: el bosque pintado de Oma

Cerca de la localidad vizcaína de Gernika, el bosque de Oma es un lugar mágico, en el que la naturaleza habita en una simbiosis perfecta con el arte. Un bosque diferente, un lugar ideal para que toda la familia disfrute de la naturaleza, y una oportunidad también para explicar a los más pequeños que, más allá de las paredes de un museo, también se puede disfrutar de las artes plásticas.

Naturaleza con niños: el bosque pintado de Oma

El creador de tan sigular paraje es el artista vasco Agustín Ibarrola. Pintado entre los años 1982 y 1985, Ibarrola utilizó el bosque como un auténtico lienzo, pintando figuras y formas en diferentes planos y perspectivas de forma que cada visitante descubra un bosque diferente según el camino y los senderos que vaya recorriendo.

El bosque pintado de Oma

 ¡Los peques se lo pasarán genial jugando “a cazar” las diferentes formas geométricas, humanas y de animales que se esconden entre los pinares!

El bosque pintado de Oma en Gernika

El bosque pintado de Oma

El acceso al bosque no está habilitado para vehículos y hay que hacerlo andando a través de un sendero peatonal. Se tarda unas dos horas, así que os recomendamos prever calzado deportivo, tener en cuenta que el bosque no está adaptado a las sillas infantiles y disponer de un plano-guía con las leyendas que explican las diferentes pinturas. También existen visitas guiadas.

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